3 de junio de 2010

Un gato


Los mejores amigos que he tenido, su silencio, me ha ayudado tanto, pues siendo escuchada, y quizá comprendida, no he tenido que decir una sola palabra...

Todos los gatos son felices aventureros, saben esperar, saben observar, pero sobretodo, saben escuchar, ellos escuchan los latidos de nuestros corazones y se alejan cuando saben que no los requerimos, vuelven en los momentos más tristes y se sientan a tu lado para lo que se ofrezca, no hay manera de predecirlos pues son como pequeños brujos que deciden su tiempo, su espacio y su lecho, me gustan los gatos, siempre que me da por buscarme para saber quien soy, recurro a la actitud felina, tomo una parte segura donde meditar, me quedo callada, pienso y me respondo a muchas preguntas haciendo silencio, entendiendo el tiempo, escucho las maneras de resolverme desde cómo se mueve un insecto hasta el murmullo del aire, escucho afuera, pero lo más importante, me escucho por dentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario