8 de abril de 2010

Regalo para un orugo (Jesús)



He de decir que pocos amigos tengo, algunos lejos, otros cerca, entre ellos hay uno que me ha ayudado entre otras cosas a, "entender que los seres humanos somos tan imperfectos hasta el punto de irradiar una belleza natural inmaculada, y que la búsqueda de la perfección no es más que una falacia" , el no lo dijo así y me imagino que cuando lea esto dirá - ay si tú y tus palabras mamonas-, ja, ja, ja y por eso lo quiero, es un mamón y no lo acepta, me ha tocado verlo llorar, reir hasta llorar también, caer y levantarse, fusilarme mis trabajos y yo los de él, nos hemos confabulado para crear inventos fallidos, experimentos que explotan, intentos muy guajiros de negocios sin forma, sus pláticas llegan a ser escatológicas, verdes, vomitosas, y me encanta esa naturaleza duendil que proyecta; hemos estado juntos y alejados, y hasta peleado por un sleeping bag que al final dejó perder por menos, es mi amigo, uno de los mejores si nos es que el mejor, y aunque no es alto se que podría alcanzar el cielo con sólo mirarlo; no es fuerte y se que resistiría hasta la más agresiva tormenta; no es inteligente, sin embargo ha resuelto todos los problemas que se le ponen enfrente... es humano, un orugo temeroso por el futuro que le espera, y como él lo dijo al recibir éste regalo, ¿cual problema para este pobre afligido, si al crecer se convertirá en mariposa?

No hay comentarios:

Publicar un comentario