1 de mayo de 2010

1 de mayo / Día del Trabajo


Ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa
Reivindicación hecha para abolir la anterior ley de 19 horas de trabajo, y convertirlo a 8, nuestro cuerpo, trabaja, se alimenta y repone la jornada...
Es lo correcto, debería ser así, pero, ¿qué está pasando con nuestras actividades al momento de trabajar?
8 horas son algo de verdad suficiente para hacer toda una larga lista de pendientes, actualizarse, documentarse y continuar siendo vigente en cuestiones laborales, algunos de los burócratas y servidores públicos se limitan a trabajar unas 2 o 3 de las 8, pareciera que los capacitan para molestarse por trabajar, que merecen recibir la paga, pero no ganársela con su aportación, sino con su sola presencia, y las demás horas ¿dónde quedan?, porque el sistema, mal interpreta la condición de trabajador por la de entes tras un escritorio, obligados a permanecer de manera estática y oprimida.
El trabajador (entiéndase por: el hombre que utiliza sus conocimientos para aportar algo a la humanidad, y recibir como recompensa el pago por sus servicios), tiene un sinfín de derechos que no conoce, y quizá ni conozca, pues por una parte el ocultismo y la desconfianza de departamentos hechos para orientar y recibir las peticiones y necesidades del que opera para sacar adelante una empresa, un proyecto, una dirección o lo que sea el caso, limita la relación, pues de ser recursos humanos se convierten en instrumentos de tortura por los que nadie quiere pasar, por otra parte el conformismo y la pesadez del que trabaja bajo presión, en espacios incómodos, que se siente poco valorado, quizá hasta olvidado, petrificado y sin un futuro que provea un mas allá, hace que adopte la actitud de silencio absoluto, se convierta en un aliado de la tendencia gris con que es tratado para evitar problemas.
¿y el compañerismo, la conexión, la colaboración, el trabajo cómodo, las tardes plenas, el intercambio de ideas, el gusto por aprender algo nuevo día a día, el gusto por hacer algo bien hecho e irlo superando para evolucionar como ser humano capaz, digno de ascender? , ¿donde está todo eso?, que no se pierda, dejemos renacer ese espíritu de colaboración, las ganas de trabajar hasta sudar, llegar a casa contentos de haber hecho todo lo que estaba en nuestras manos para dignificar, para demostrar de lo que estamos hechos, dejemos claro que somos personas vivas y no mesas ni escritorios a los que se les pueda ignorar, no permitamos que pisoteen a nadie, no lo hagamos tampoco, aceptemos aprender de cualquier persona, apoyemos a quien quiera aprender de nosotros, compartamos ideas, dejemos en casa el machismo y la misoginia, la envidia y la apatía, seamos fuertes, al final siempre ganan los virtuosos, los que toleran, los que son prudentes, justos, fuertes y se mantienen con la templanza suficiente para lograr cualquier cosa, y lograrlo tan satisfactoriamente que el trabajo al final hablará por ellos, será su arma, porque el poder es de quien abre los ojos, defiende y respeta.
Te regalo la ilusión, la belleza y la esperanza de salir adelante, sé positivo, seámos positivos buscando el bien colectivo, trabajemos juntos.

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