10 de marzo de 2010

La vida es difícil, cierto, pero nada más bello que vivirla intensamente


Que forma tan curiosa de escuchar el cielo, de sentarme a mirar las estrellas, de saberme cerca, acompañada, que tiempo tan suave, tan delgado, tan frágil, estamos aquí o ahí, en cualquier lugar del mundo, sin embargo al momento de preguntarnos qué importa, qué pasa o qué hacer, la respuesta es la misma, siempre amar supera a otras palabras vagas que flotan perdidas como luciérnagas fundidas.
Aquellas noches de tristeza en que nos sentimos solos anhelamos lo mismo.
Aquellos seres que viven con odio, lastimando, perjudicando, enfermos insistentes en vivir contagiando su mal, anhelan lo mismo.
siempre es falta de amor lo que hace la guerra, aunque a veces terminen muriendo los que más aman y persista el vacío.
Y entonces miro a mi alrededor, muchos en silencio meditan pues se saben amados, otros a gritos y golpes suplican ser comprendidos pues están abandonados.
Ciertamente, la vida cuesta mucho vivirla, pero no he conocido nada más bello que atravesarla estando completamente viva, dando vida y recibiendo esa palabra tan anhelada, de la pesona amada.
Y por aquellos que buscan el amor odiando, en vano una gran pérdida, pues no lo encontrarán.

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