9 de noviembre de 2009

RECUERDA Y OLVIDA


El pensamiento de una pobre lejana, cerca de su origen, de su camino, de su ombligo y aquellos suspiros olvidados, una noche cerca del árbol de pino, una mañana lejos del almendro, charlando con el silencio de la luz, gritando en el oscuro y temeroso sol.
Me irrita tanto no olvidar y me aflije tanto haber olvidado, el tiempo borra como una goma pesada, todas las cosas que nos han marcado, todos los cambios importantes y las nubes zoomorfas, borra los atardeceres brillantes y los destellos de cocuyos en la infancia aventurera; sin embargo nos deja esto lo que somos ahora y todo lo que hemos sido durante este gran trayecto, cual vacas quemadas por el hierro del destino.
Se pueden decir ¿cuántas palabras? en toda una vida. ¿cuantos alientos?, ¿cuantas emociones?, ¿Cuantos cielos, lluvias, anocheceres, lágrimas y desdenes?
Hoy podrías recordar tu pasado en el futuro, más no podrías definir si es todo, recuerda que tu memoria es una especie de broma macabra de un instante que se convierte en miles de años, recuerda que, de repente podría suceder, que lo que tienes en mente no es ni parte del pasado sino del anhelado presente, una utopía, o vil mentira soñada.
Sólo RECUERDA, cuando mueras de nada servirá que te lamentes, OLVIDA.

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