20 de octubre de 2010


hoy me encontré de frente con la muerte, hablé con ella, le invité un refresco de manzana, la toqué, me miró, me exigió dinero para poder seguir su camino, para seguir embriagándose, para terminar consigo.
Una mujer de 50 años aproximadamente, y en completo estado de ebriedad, con un brillo inigualable en sus ojos, solitaria, se acercó a mí para pedirme dinero, para comprar alcohol, y dudé, recordé episodios de mi pasado, miré a mis padres en sus ojos, a mis abuelos, me vi en ella, quise decirle tantas cosas pude haber dicho tantas cosas, sin embargo me limité a darle la mano, y pedirle perdón, en un segundo vinieron a mi tantas cosas, tantas ideas, tanto dolor, la vida es muy injusta, el mundo terminará contigo, me siento responsable de tu muerte, y no quiero ser responsable de tu vida, estamos a la deriva, en este país lleno de inmundicia, tu alcohólica indigente y yo ilusionista errante, estamos perdidas. Y sólo dije " busca en tu corazón, hacer algo más que dedicarte a esto".
...me lo decía a mi misma, me estaba reprendiendo, me sentí avergonzada, me siento muy mal, hay vulnerabilidad flotando en el aire, se respira vacío y si el olvido sigue reinando, en pocos días nos ahogaremos.

El problema en sí, es, hemos llegado tan lejos y al mismo tiempo estamos estancados, evadimos a toda costa cambiar las cosas, pasan junto a nosotros hombres solos que piensan en el suicidio, lo sabemos pues de ellos nos llega un olor a olvido y saben también de nuestro terrible desprecio, pero nos tapamos la nariz en lugar de darle compañía, y entonces irremediablemente morimos juntos, el suicida olvidado y el despreciable, significado del olvido.
No hay clemencia para los que ignoran, no la hay para los que lastiman, en todas las sociedades, que terminan siendo una, sin importar el significado de las palabras, porque se trata más de elementos de los que estamos hechos.
Quizá quede un suspiro de esperanza para los que piden sin recibir, pues terminan por sí solos haciéndolo, y para los que dan sin medir... para ellos el sol, la luna y el cielo.

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