14 de julio de 2010

S.O.S. Vs. indiferencia / ¡ No te detengas LIBERTAD !

Todo está tenso, hay veneno volando en el aire, las paredes blancas, los pisos grises, las nubes lejanas enfermas de impotencia, no penetran un espacio incinerado por el polvo oculto, hoy ceniza de una ilusión; imagen virtual que alberga a mas de 100 pájaros con alas de cera, laberinto lleno de salidas bloqueadas, por moscas de excremento, por números tramposos, por días contados, laberinto imaginario de una estufa encendida, donde se le ocurre a alguien fundar una fundación que nada infundado tiene, en un calor extremo las plumas permanecen estáticas y a punto de derretirse, a punto de volar o de pegarse al suelo.

Aparentes hojas de ejercicios por realizar, van de un lado a otro, son trámites para matar al animal volador que habita en algún rincón de los corazones sangrientos y latentes, hay una navaja filosa disfrazada de responsabilidad, de obligación, un ogro regurgitante, purulento y de tacones estridentes llamado Ediamén Demonián aguarda en un escritorio lleno de monitos kitsh, recibe permisos y siempre los niega, le pagan por torturar, habla en idioma nominal, idioma odional, lengua erizuda y sorda cabezera.
Tres perros con sarna lamen mientras, una puerta cerrada que jamás podrán penetrar, la de un pez gordo y tragón que manda tirar la torre de Babel, que pide un flan de ojos de colibrí, que se empeña en decidir que deben pensar los locos o los vagos, que pide pinzas para desarmar el avión de los libres pilotos aviadores, que sube las paredes de un cielo inexistente, al que mandará pintar con sol y luego anochecer.
La perfección apesta, pero lo imperfecto que la busca, mata.
Todo está tenso... los periódicos dicen lo que deben, las gallinas ponen solas sus huevos, ese si es un verdadero evento, y qué más dá, si a lo complicado le regalan indiferencia y exageran las cosas más simples.
Quizá un puñado de toros, niños, plantas, aves, ballenas, delfines o tortugas mueran en los siguientes segundos, pero, como todo está tenso, a nadie le importa, hay que ver ¿que falta aquí?, ¿quién metió la pata?, ¿que espera de tí el Señor de las penumbrosas luces falsas?, sé que espera impaciente por ver el espectáculo, que le dan los privilegiados, los que se creen dueños de la vida, solo veo que pierden su tiempo, se acerca la muerte, pero a nadie preocupa, que se multipliquen los ogros Ediámenes y sigue... todo está muy tenso, el pez ha pedido un kilo de perlas para decorar un mundo de miserias, y todo suele permanecer tenso...
Lo perfecto apesta, lo imperfecto que pretende serlo, mata.
La muerte a causa de esta indiferencia, por parte de tantos peces, tantos ogros, tantos pájaros mochos, tantas moscas de caca, tantos perros con sarna, y tantos resignados a caer en el juego, esa muerte calcina el poco deseo que a unos cuantos polluelos les queda, borra huellas importantes de la vida en el aire, borra sueños importantes de soñadores con hambre de infinito.
La muerte que apesta viene, cuando lo imperfecto se resiste a ser tal cual.
Sin embargo resta decir, hay muchas especies de aves que aprenden a volar dentro de las jaulas, pues transgreden lo que ha sido establecido, conocen la riqueza de usar el alma, cuando el cuerpo ha sido obligado a marchar al uno, dos, uno, dos...

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