3 de julio de 2009

2002

En un pueblo pequeño de casas amplias y con piso de tierra se hospedaba mi alma cuando sucedió esto; celebrábamos algo en el patio mucha gente y yo, y no recuerdo bien qué, pero al voltear hacia el cielo vi que dos enormes bolas de luz suspendidas nos observaban, eran algo así como lunas, o no se qué pero aún me estremece el simple recuerdo del momento, a partir de entonces empezó a sentirse en el ambiente una especie de onda sonora que nos hacía poner los pelos de punta, de repente escuchamos algo que se aproximaba hacia nosotros y un gran icosaedro brillante haciendo círculos nos caía, dejándonos suspendidos en el espacio y el tiempo, igual a convertirnos en estatuas por un instante, fue algo tan raro, tan real, que dudo y hasta la fecha considero imposible que solo haya sido un sueño, creo que sí lo viví, lo siento.
A partir de entonces me siento distinta, me lo dice en la noche mi mirada fija y temerosa hacia el cielo, se que algo ahi me observa y a veces descanso pensando que algo va a pasar, no puede ser tan cotidiano y banal el mundo me lo digo a diario, me lo dice en la mañana la sensación de regreso de un viaje muy lejano, me lo dice mi pluma y mi papel y esa terrible insistencia por plasmar el mundo de manera diferente.

Cree en tus sueños, la realidad es paralela aquí donde ahora estamos existimos en masa; ahi, donde podemos flotar y atravesar piedras, existimos en esencia.


Sorprendentemente, este, es un sueño muy difícil de dibujar, me quedo paralizada cuando lo intento...

1 comentario:

  1. Los sueños son lo mejor qu e tenemos, me gusta mucho tu narración y la descripción.

    Saludos buentoneros

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